Comencé a realizar libros de artista en 1997. Cuando se trabaja con el papel siempre surge el deseo de salir de la bidimensionalidad.
Cada cierto tiempo recurro al libro como una experiencia nueva de soporte, imagen y concepto. En un principio el material era lo más importante, libros quemados, encerados, cerrados, imposibles de abrir, libros con ramas o fieltros…. Luego surgió el texto como provocador de imágenes.
Algunas experiencias de creación colectiva como el libro Diario de un poeta recién casado de Juan Ramón Jiménez, nos hizo sujetar al texto para interpretar el sentimiento del poeta. Fue una obra de Cinco artistas cada uno con su estilo y personalidad identificados con el poeta y el resultado Cinco Libros totalmente diferentes entre ellos.
Luego han venido otras experiencias basadas en el juego, color, encuadernación, tipografías, recortes. Un mundo abierto donde navegar todavía.